Dos lápices, un relato (61º parte)

¡¡Hola Criaturas!!  Hoy ya es sábado lo que significa una nueva entrega de la sección "Dos lápices, un relato". El capítulo de hoy es el PENÚLTIMO, sí habéis leído bien, el PENÚLTIMO. Espero que hayáis disfrutado de la historia y, como ya sabréis, mi amigo del blog Alquimista de las palabras escribirá el capítulo FINAL de esta historia. Hasta siempre.

Los chicos corrieron al auxilio de su amiga, pero el monstruos, quién sí se había percatado de su presencia, golpeó al grupo de jóvenes con la cola estrellando sus cuerpos contra la fría y lisa pared. El impacto fue brutal. Helena quedó tumbada en una esquina con una pierna y un brazo fracturados por varias partes, de un lado de la cabeza le salia sangre. Un poco más cerca del monstruo se encontraba Gunther, quien magullado y aturdido intentaba ponerse en pie. El monstruo fue en quien primero se fijo y, sin ningún tipo de reparo, se abalanzó sobre él. 

Primero, con sus zarpas, le desgarró el tronco del cuerpo por completo. Después, vació el interior de este a bocados, mientras que, con su lengua intentaba llegar a los sitios que con los dientes no llegaba. Los gritos del pobre Gunther se oían por toda la sala. Estos fueron los que sacaron a James de su inconsciencia. Al principio le costó un poco situarse pero, tras ver aquella sangrienta escena, como si una corriente de energía le hubiese pasado por todo el cuerpo, se levantó. Tras ver a Helena tirada en una esquina decidió que lo primero que haría sería ayudar a Evelyn.

Aprovechando que el monstruo seguía ocupado, James se arrojó contra la madre de Evelyn, haciendo que el cuchillo y la chica medio muerta cayesen al suelo. James cogió el cuchillo del suelo y se lo clavó a la mujer sin que esta tuviese tiempo de reaccionar. La mujer tuvo tiempo de decir sus últimas palabras antes de morir

-Ya es demasiado tarde muchacho. No lograréis nada. Tus amigos están casi muertos,¡míralos! Habéis perdido y dentro de poco lo hará el mundo entero.

El muchacho, muerto de rabia y de impotencia al ver el estado en el que se encontraban sus amigos, se desquitó con el cuerpo inerte que tenía delante clavándole el cuchillo una y otra vez.

De repente se dejaron de escuchar los gritos del joven Gunther, el monstruo ya había terminado con él. Ahora, le miraba a él y Evelyn.

4 comentarios:

  1. Muy chulo este relato, pero qué miedo,no? ;)
    Besos.

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  2. Muy biet texto, d aun poquito de cosilla y todo xd ^^
    <3

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  3. ¡Hola!
    Me ha encantado, como todos los de esta sección. Seguid así:)

    Un abrazo <3

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  4. Pues no lo leo pq no he leído los anteriores, pero desde que este completo lo leo de pe a pa :)

    Besitosss

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