Dos lápices, un relato (21º parte)

¡¡Hola Criaturas!!  Hoy ya es sábado lo que significa una nueva entrega de la sección "Dos lápices, un relato". Como ya sabréis yo escribo un trozo y mi amigo del blog Alquimista de las palabras otro, así que, espero que luego os guste.

- ¿Papá?
Evelyn no podía creerlo. Hacía varios días su padre se había tenido que ir de casa por viaje de negocios. Es verdad que se le había hecho raro que no se hubiese despedido de ella, pero su madre había insistido en que no le había tenido tiempo para ello. Además, siempre había respondido los mensajes que ella mandaba.
-¿Qué estas haciendo aquí?- Evelyn fue a acercarse a su progenitor cuando James la agarró del hombro.
- No te acerques a él, no sabemos si está aquí porque tu madre lo ha encerrado como a nosotros, o porque se trata de una trampa.
- Muchacho, crees que si se tratase de una trampa estaría encadenado de pies y manos.
- Nadie dijo que hacer de cebo fuese cómodo.
- Parad los dos, no creo que discutiendo resolvamos nada- dijo Saúl mientras intentaba abrir la cerradora con unos ganchos.
- Papá ¿Cuánto tiempo llevas aquí?
- Varios días.
- Entonces ¿Cómo es que nadie te a oído gritar en estos días? o ¿Por qué no me has hablado cuando mama me ha metido en el sótano?

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