Dos lápices, un rato (19º parte)

¡¡Hola Criaturas!!  Hoy ya es sábado lo que significa una nueva entrega de la sección "Dos lápices, un relato". Como ya sabréis yo escribo un trozo y mi amigo del blog Alquimista de las palabras otro, así que, espero que luego os guste.

Evelyn se levantó como pudo del suelo, pero un repentino mareo la obligo a apoyarse en la pared más cercana. No entendía como había llegado hasta allí, lo único que recordaba era a su madre tapándole la boca y a ella desmayándose. 
El sótano estaba muy oscuro, por lo que decidió ir tentando poco a poco la pared hasta encontrar el interruptor de la luz. Tardo unos minutos en encontrarlo y cuando lo hizo lo encendió. El sótano era un cuadrado pequeño, lleno de cajas rellenas de cosas innecesarias. Evelyn se acercó a la puerta e intentó abrirla, pero era inútil, estaba cerrada con llave. Invadida por el pánico empezó a aporrear la puerta y a gritar:
-¡SOCORRO! ¡QUÉ ALGUIEN ME AYUDE!
Evelyn estuvo así los siguientes diez minutos, cuando vio que nadie podía oírla desistió y se sentó en el suelo a llorar.
De repente se oyeron unos pasos que procedían del pasillo que unía todos los sótanos.

4 comentarios:

  1. Lo has dejado en la parte más interesante jajaja :P

    Besooooos =)

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  2. ohhh porque las partes T..T son tan cortas? >..<.... e.é que hace el papá ahí?.. oh dios >.< jajaja como aguantare para el siguiente sábado? D:!

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  3. Hola!
    No conocía esta historia, pero me voy a ponerla a leer ahora que por lo poco que he leído me encanta como escribís!
    Un beso :))

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  4. Hola!
    No conocía esta historia, pero me voy a ponerla a leer ahora que por lo poco que he leído me encanta como escribís!
    Un beso :))

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